Comentarios al Interrogatorio de 1791. Real Audiencia de Extremadura
Comentarios al Interrogatorio de la Real Audiencia de Extremadura. 1791
El carácter de este documento es bien diferente al
Catastro de Ensenada, a pesar de tener preguntas similares, incluso las mismas
en algunas ocasiones. Mientras que el de la Audiencia es más normativo,
enfocado a aspectos judiciales, no fiscales o recaudatorios, que quiere hacerse
una idea cabal de cada población y los mecanismos o competencias que maneja, el
de Ensenada es más general y económico. Por eso no nos deben sorprender las
listas nominales de personas que trabajan en oficios, ganancias anuales,
cantidad y calidad del terreno, productos, etc. Quiere tener una idea
aproximada de la riqueza económica y social de cada pueblo.
También tenemos que comprender que la información
aportada por el Catastro, apenas 40 años antes, se podría consultar o conocer
en líneas generales.
Por último, la función del Interrogatorio tiene un
carácter eminentemente extremeño, con el afán de conocer la realidad del
territorio que entonces supuso el establecimiento de la Real Audiencia de
Extremadura en Cáceres.
Comentarios a las preguntas del Interrogatorio de
1791.
Los apellidos de las autoridades y los comisionados
para responder a las preguntas requeridas son conocidos y habituales en los
cargos de representación y mayordomías:
- Los
alcaldes ordinarios, Francisco Montero Susaño, casado con Agustina Cepeda[1];
y Matías Gallego con María Cepeda. Si no eran hermanas serían primas
o parientes cercanas, ambas mujeres.
- De
los regidores, Alonso García de Luis no lo tengo contrastado, aunque
es evidente que hay diferentes ramas de García (de Cepeda, de Luis, del Cerro,
o de David). Sin embargo, Francisco Muñoz Carrón es posiblemente el
hijo de otro del mismo nombre, enterrado en la capilla mayor en 1787 y viudo de
Angela Gallego. El actual del Interrogatorio estaría casado con Teresa Carrión
López. Y su hermana en ese tiempo queda viuda de Juan Durán (también enterrado
en la capilla mayor en 1784, como la sobrina de Baltasar, María Antonia, en
1787 a los 10 años de edad.
El síndico, Francisco Méndez, tiene todos los
visos de ser hermano o primo de Andrés Méndez (que, aunque no aparece aquí, es
el cuñado del citado José Ignacio Oliva)
- José
Ignacio Oliva, es hijo de José Oliva (herrero nombrado en el Catastro de
Ensenada), oriundo de Villar de Plasencia y asentado aquí, que había fallecido
en 1783. Estaba casado con María Concepción Arias Gándara.
Quizás, por menos publicitado, sea Luis Tovar.
Era viudo de Juana Iraña[2] Garay
Méndez, enterrada en 1785. Luis había tratado en 1768 con Francisco Montero
Susaño que era el mayordomo de ese año, para enterrar de limosna a Francisco
Antonio[3],
negro de Angola, que había muerto de enfermedad natural en casa de Teresa
Tovar, hermana de Luis.
[3] Se le enterró en la entrada de la iglesia. No hay constancia de esclavos. Podría ser un criado que trabajaba en esa casa.
Por último, Francisco Cepeda, podría concordar
con el marido de Catalina Beato, que para la fecha del Interrogatorio ya tienen
5 hijos.
[4] La tradición de las escribanías estaba muy ligada a las familias. Este escribano, Juan Zarza, posiblemente fuera Lucas de segundo apellido, por la partida de defunción de su hermano Alonso el 19 de marzo de 1783. Estaría casado con María Zarza Gómez (entierran a una hija de 19 años en la capilla mayor en septiembre de 1788) emparentada con la tradición de la escribanía de Diego Gómez del siglo anterior.
1º
La evolución del nombre de nuestro pueblo, hasta el
actual de Jerte, marca una línea clara desde la forma Xerit, Xerete, Xerte a
Jerte. Pero a veces nos encontramos, cuando lo anotan escribanos ajenos al
pueblo, o por modas, que el sonido “jota”, cuya transcripción fonética es /x/,
como no es una palabra usual, terminan escribiendo Gerte (con el mismo sonido
de jota). Otras confusiones similares las vemos en el apellido Ximenez, que
deriva en diferentes momentos y sitios en Jiménez (que debería ser el correcto)
y Giménez.
La descripción que se hace en el Interrogatorio es
mucho más precisa, nombrando las montañas que le rodean, las comunicaciones con
Castilla y Extremadura, y la distancia a las localidades limítrofes. Se indica
además la distancia de Plasencia como cabecera de partido y de Cáceres como
ciudad de la nueva Real Audiencia.
2º
Los cargos del ayuntamiento, y los nombrados para
otras funciones que dependen de éste, también son mucho más exhaustivos. Queda
claro el sistema de elección, que favorece la permanencia en los cargos o el
apoyo de familiares y parientes para la consecución de los mismos. El sistema
de insaculación es alabado y reconocido como muy positivo[5].
Llama la atención los tres cargos de la Santa
Hermandad[6]:
alcalde, ministro y ordinario.
El depositario de la alhóndiga[7], que
actuaba como almacén de mercancías, sobre de granos (trigo).
Los celadores de monte para la vigilancia o como
guardas jurados específicos del monte.
El mayordomo de propios[8] y
arbitrios[9]. Se
encargaba de su gestión (ver respuesta 12ª)
[9] Tasas por servicios municipales. Una frecuente, incluso actual, la que pagan los comerciantes que vienen a vender al pueblo al establecer su puesto.
Los guardas de las heredades se encargaban de vigilar
las propiedades privadas de los particulares, con el ánimo de evitar robos o
abusos.
Los fieles de daños eran las personas que ante un
problema en el que había perjuicios se les llamaba para que, de manera
imparcial, dictaran los daños o estimaran valorando y tasando lo que cupiera[10].
El aguador, parece la figura de los regadores que
hemos tenido hasta hace muy poco. Los conflictos así serían más fáciles de
evitar. Sería muy interesante recoger las normas que desde siempre regían aquí
sobre los riegos y cada zona, con indicación de las fechas, los usos que se
hacían y quienes tenían derecho. Hoy, prácticamente perdido.
El “fuentero”, hace referencia al pilón, la única
fuente que habría entonces, como agua potable dentro de la población. Proviene
de una fuente de las Trasiglesias hacia los Tejares. Para el agua corriente se
usaba, como cita en el 8º, la regadera que corría por la calle principal desde
la calleja del Agua.
Los jurados concejales hacen diferentes tareas de
auxilio de la justicia. Sospecho que en ocasiones apoyarían en sus funciones a
los anteriores nombrados. O en la vigilancia del Reboldo en época de castañas,
que daba muchos quebraderos con los de Cabezuela[11].
La escribanía que está en uso es la de Juan Sánchez,
del número y ayuntamiento, arriba citado, La que está en desuso queda explicada
en el Catastro de Ensenada. Recordemos que la compró un Beato y durante algunas
generaciones la disfrutaron ejerciéndola: Juan Beato (1669), Pedro Beato (1689)
y Rodrigo Beato (1722). Y que en 1791 estaba destinada a extinguirse previo
pago por parte del ayuntamiento. Como fue comprada a la corona en su titulación
constaba de rentas reales.
Sobre los salarios es evidente que para los cargos del
ayuntamiento son simbólicos. 60 reales anuales para un alcalde o regidor,
equivaldría entre 12 y 15 peonadas de jornal a 4 o 5 reales por día.
Insuficiente a todas luces. Quienes de verdad dependían de un salario del
ayuntamiento serían el escribano y el maestro de primeras letras[12]. El
peón público con 102 reales también tendría que tener algún ingreso extra.
3º
De los 250 vecinos, 100 son jornaleros. Recordemos que
en 1753 eran 30 jornaleros de 259 vecinos. ¿Qué ha ocurrido?
La merma del castañar por la tinta hace que aquellos
que estaban 40 años antes en condiciones de capear la crisis, complementando
las castañas y el vino con los excedentes vendidos en Castilla como
trajinantes, a fecha de 1791, como indican en las respuestas, se han arruinado
y sus propiedades ya no valen lo de antes, ni su producción. Dependiendo, de
esa forma, del jornal como fuente principal, aunque mantengan alguna heredad
donde siembren, cosechen y obtengan una pequeña porción de ingresos. Podemos
estimar que mientras en 1753 el 11,58 % de los vecinos eran jornaleros, a final
de siglo representan el 40% del vecindario.
También el número de personas que trabajan en oficios
industriosos ha disminuido:
|
Oficios |
1753 |
1791 |
|
Albañiles |
1 |
0 |
|
Carpinteros |
4 |
3 |
|
Albeiteros y herradores |
2 |
1 |
|
Herreros y cerrajeros |
3 |
2 |
|
Sastres |
4 |
3 |
|
Zapateros |
2 |
1 |
|
Tejedores |
15 |
10 |
|
Banasteros |
8 |
|
|
Maestro botero |
1 |
|
|
Fabricantes de aguardiente |
2 |
|
|
Tabernero |
1 |
1 |
|
Mesonero |
2 |
2 |
|
Panaderos |
9 |
|
|
Vendedor de pan |
1 |
Como vimos en anotaciones anteriores (ver diezmos) la
producción de la castaña estaba en mínimos. Pero los diezmos de menudos de
otras clases habían experimentado un aumento significativo, dando a entender
que la economía del pueblo estaba enfocada, cada vez más, a la producción
vitivinícola. Se pone de manifiesto en los documentos de la queja sobre los
impuestos y otros de menor importancia.
Se aporta, además, en esta respuesta, las diversiones
típicas de entonces en Jerte. Tradicionales como el juego de la calva o el tiro
de barra (que hoy no se practican aquí). Y la caza y la pesca.
Sorprende la queja de los jornales alzados, cuando hay
una mano de obra jornalera abundante. Posiblemente venga porque la producción
sea escasa o que en años abundosos los precios bajan mucho, provocando
rentabilidades limitadas de las haciendas.
Hasta fechas relativamente recientes la manera de que
le buscaran a un jornalero en el Jerte era salir a la Plazuela. A primera hora
de la mañana. Si alguien necesitaba un obrero que en ese momento no tenía, se
acercaba y lo llevaba.
4º
Todos los abastos parece que están “abastecidos”. El
arrendamiento no siempre resultaba tan fructífero como cabría esperar, pero al
menos permitía un mínimo.
Sobre las medidas, como siempre, se usaban las de
Castilla (Ávila). Facilitaba, y mucho, el comercio con la meseta, hacia donde
se dirigía buena parte de nuestros excedentes.
5º
La sala del ayuntamiento y la cárcel[13] con
su calabozo, de mala calidad, estaba en el pósito[14]. En
la respuesta 14ª se dice que los fondos ese año alcanzaban: 28.635 [15]reales
en dinero y algo más de 711 fanegas de trigo. Lógico que se encargara desde el
pósito del suministro de pan en una zona escasa de ese cereal y sometido a
variaciones considerables de precios.
[14] Almacén municipal de granos para acumular en tiempos de abundancia y de préstamo a menor interés en tiempos de carestía a los campesinos.
[15] Esa cantidad en metálico equivaldría a la propiedad total de un hacendado medio, medio alto, incluyendo la vivienda y sus fincas. La cantidad de trigo, con precios medios podría ascender a una cantidad mayor. Sobre 30.000 reales.
6º
Como los papeles del ayuntamiento estaban depositados
en casa del escribano. Y ésta se quemará por completo… Os podéis imaginar donde
fueron a parar los documentos. En papeles posteriores a la quema, el mismo
escribano Juan Sánchez hace mención a la reducción a ceniza de su casa, como la
de toda la población.
7º
Es curioso que el único delito en ese momento fuera un
estupro, dejando embarazada a una moza soltera. Se supone, por el término que
era menor de edad.
Las penas de cámara, encabezadas en 65 reales,
producen sobre 150 reales. Poco importantes. En el 13º.
8º
Invariablemente la estructura de la localidad apenas
había variado a lo largo de los siglos. Una calle longitudinal por donde
transcurre el camino real, con un nudo o centro, la Plazuela. Esta pequeña
anchura de la calle, tenemos que recordarla con los soportales que hubo hasta
hace unos años. Era el lugar de reunión de personas que iban a trabajar, o a
buscar trabajo. También de los anuncios o edictos municipales que se clavaban
en los postes del soportal. Y de las subastas públicas y municipales.
La plaza, separada de la calle, más amplia, tenía una
dominancia compartida, eclesiástica y laica. Apenas alrededor de las casas que
rodeaban la iglesia, se salía por callejones al campo en diferentes
direcciones: Gargantilla, Cuartillas, Trasiglesias, el Chorro… nombres que hoy
conservamos.
A lo largo de la calle apenas unas callejas salían a
las huertas y prados próximos al río. Una, la calle Cilla daba directamente al
puente, único acceso salvando la corriente del río, y las eras del puente. Más
abajo, una calle siempre importante, era la calleja de los Bueyes, uniendo la
calle mayor con el Vado, acceso natural y fácilmente transitable para ganado,
saliendo al Pontón Potrero, donde se abrían en abanico los caminos que
conducían, prácticamente, a todas las propiedades de la umbría.
La imagen gráfica de Jerte se puede ver en fotos antiguas
con la calle enrollada.
9º
La taberna (del ayuntamiento) y los dos mesones son
los citados en 1753. Se menciona los daños ocasionados por las lluvias y
arrolladas en caminos, vados y puentes. Mientras que en Tornavacas, el pontazgo
en el puente Cimero, permite una construcción de cantería, sólida y bien
ejecutada, además de la Puentecilla en la Gargantilla del Cubo; o en Cabezuela
con un soberbio puente sobre el Jerte, con su pontazgo desde antiguo, en Jerte
las infraestructuras son muy mediocres.
12º
Los propios son el Reboldo, que produce 5000 reales
anuales y es fundamental para la vida del pueblo. Sirve para pagar asalariados
del municipio, para cebar cochinos de vecinos, para el maderaje… Sobre este
propio haré una entrada completa más adelante, compendiando algunas cuestiones
de interés.
Los arbitrios eran de la dehesa boyal, menos
productiva (400 reales) aplicados también para los gastos municipales.
15º
Las ordenanzas están desfasadas.
No tengo constancia de otras posteriores a las de 1564/1573.
Y ni siquiera después de hacerse villa aparece alguna referencia a nuevas
ordenanzas. ¿A quién le podría interesar tener actualizadas las ordenanzas
municipales? La imagen de concejo abierto, reunido a son de campana en la
puerta de la iglesia parece algo del pasado. Los hacendados, claramente
emparentados, dominan la vida pública de la villa. Y seguramente hacen y
deshacen, sin necesitar de normas municipales actualizadas. Al fin son ellos
los que controlan los cargos, designan los jurados, los fieles de daños… Pero también
son los que más “pechan” por sus haciendas.
18º y siguientes
Las referencias al clero son escasas. Se trataba de
otro estamento. De otra jurisdicción. Y la de Jerte es mínima. Un curato.
El mismo cementerio, que he comentado en otras
ocasiones, está dentro de la iglesia. Y es suficiente. Habrá que esperar al
siglo XIX, bien avanzado, para que se saque fuera de la población y se haga un
cementerio municipal. El que tenemos actualmente.
La única capellanía es la de María García la andaluza,
que había principiado en 1711.
El hospital, apenas una zona donde recogerse, no tiene
dotación. Pocas veces en los testamentos se manda una mínima cantidad o una
manta para su uso.
Las 5 cofradías siguen en auge en estas fechas.
Cofradía número
cofrades fondos
- Ntra.
Sra. Del
Rosario. Todo
el vecindario. 13.000
reales
- Santísimo
Sacramento. 200
cofrades. 30
@ de cera.
- Santa
Vera
Cruz. 200
cofrades. 7
@ de cera.
- Ntra.
Sra. De la
Asunción. 200
cofrades. 2
@ de cera.
- Dulce
Nombre de Jesús. 100
cofrades.
Es evidente que la que se lleva la palma es la Virgen
del Rosario. Más que la titular de la parroquia y patrona de Jerte. Así se
entiende que las Candelarias haya sido siempre una fiesta más sentida y popular
que la Virgen de agosto. Buena parte de culpa se debía a los mayordomos.
La única ermita entonces (se había aprovechado la de
la Magdalena en la nueva reedificación de la parroquia en 1756/1757) era la del
Cristo del Amparo[16], ya
con esa advocación. Y se le reconoce como milagroso. Curiosamente, se le hacen
fiestas algunos años a expensas de la devoción.
27º
La instrucción es mínima. Lo justo para una población
de este nivel. Se pagaba de lo que producían los propios (Reboldo). 500 reales
era la décima parte de lo que se pagaba al médico[17] (por
repartimiento entre los vecinos)
30º
Me llama la atención que no haya dependiente de la
Inquisición. Flores del Manzano también lo comenta. Pero en otros documentos
aparecen algunos[18].
35º
El extracto económico de la producción resulta de
interés:
|
Producto |
Producción total |
A la venta |
Precio / unidad |
Total absoluto |
Total de la venta |
|
Vino |
15.000 @ |
10.000 @ |
6 reales/@ |
90.000 reales |
60.000 reales |
|
Castañas |
1.200 fanegas |
300 fanegas |
10 reales/@ |
12.000 reales |
3.000 reales |
|
Peras |
130 @ |
40 @ |
2 |
260 reales |
80 reales |
|
Cerezas y guindas |
240 @ |
100@ |
2 |
480 reales |
200 reales |
|
Peros y camuesas |
140 @ |
50 @ |
2 |
280 reales |
100 reales |
|
Ciruelas |
40 @ |
Sin excedentes |
|||
|
Melocotones |
12 @ |
Sin excedentes |
|||
|
Aceite |
40 cántaros |
Sin excedentes |
|||
|
Trigo |
150 fanegas |
Sin excedentes |
|||
|
Cebada |
20 fanegas |
Sin excedentes |
|||
|
Centeno |
400 fanegas |
Sin excedentes |
|||
|
Garbanzos |
30 fanegas |
Sin excedentes |
|||
|
Habichuelas o alubias |
10 fanegas |
Sin excedentes |
|||
|
Patatas |
500 @ |
Sin excedentes |
|||
|
Pimientos |
700 @ |
500 @ |
17 |
8.500 reales |
|
|
totales |
71.880 reales |
De forma somera, ¿Qué podemos apreciar?
- Que
el castañar está en franco declive, como se apunta en la misma respuesta “solo
se experimenta disminución de algunos años a esta parte en el fruto de castaña,
que con motivo de la notoria y general perdida de los castañares se va acabando
enteramente”
Hacia mediados del siglo suponía del más de la mitad
de los ingresos de venta al exterior. Hacia 1760-70, una hacienda equilibrada obtenía
la mitad de sus ingresos de los castañares y la otra de las viñas.
- La
venta al exterior se ha centrado en el vino. Con un incremento considerable, y
un peso específico en la economía del pueblo, hasta superar el 83 % de los
ingresos de estos productos vendidos fuera de la localidad, (sin contar el
consumo interno).
- Hay
aumentos importantes de patatas y granos, disminuyendo la dependencia del
exterior, antes equilibrada con la venta de castaña blanca. Son para consumo
interno.
- Un
producto novedoso, a imitación de lo que ya venían haciendo en la Vera es el
pimiento. Para secar y moler. Fabricando pimentón. Las ristras que recordamos
colgadas en los balcones de las casas y en los zarzos arrancan en esa época.
Antes sólo sería para consumo particular. Hay un documento poco posterior a la
quema, cuando están reconstruyendo el pueblo, en que se prohíbe ahumar
pimientos en las casas por el peligro que supone la aparición de incendios.
Exige que se hagan en tenados o casillas fuera de la población. Tenían
demasiado reciente la quema y aún padecían sus consecuencias.
Es interesante la aparición de esta alternativa que
constituye casi el 12 % del valor vendido fuera de la localidad. En
la Vera parece que se consolidó de manera más efectiva.
- La
fruta que más abunda es la cereza. Pero el consumo natural entre los jerteños
nos habla de un adieta más equilibrada de lo que podríamos pensar en esa época.
De 562 @ de fruta, sólo se venden fuera 190. Menos de una tercera parte. El
resto es de consumo interno.
- Las
leguminosas también están presentes, pero las patatas se llevan la palma.
37º
El sistema de cultivo es completamente manual. Hay una
separación evidente entre las heredades cavadas con azadas y las cultivadas con
arado de yuntas de bueyes. Los equinos, claramente de carga, se organizan para
transportar (acarreo de leña, frutos, odres…) pero no para la labranza. Mi
abuelo, nacido en 1900, me contaba de niño que a principios del siglo XX
algunas personas adaptaron los tiros de arrastre de maderas a los arados.
Recordemos que era el arado romano. Habría que esperarse hasta bien entrado el
siglo para que en nuestros campos se arara con la vertedera (rifle). Parece una
cuestión baladí, pero es una adaptación muy importante a la estructura de
gavias, de bancales, por la facilidad para dar la vuelta con la bestia en un
espacio reducido, aprovechando al máximo la labor y la fuerza del animal.
Por otro lado, la existencia de parras en muchos
campos imposibilitó, por hacerlo de la forma tradicional, nuevas técnicas. Los
pámpanos de las parras se abren invadiendo la calle que queda entre los líneos.
El temor a romper yemas y el espacio limitado entre las vides tampoco facilitó
nuevas iniciativas. Era un campo excesivamente tradicional, que intentaba
buscar alternativas a la pérdida del castañar. El incremento de otros
productos, en especial, vino y pimientos, fue su consecuencia.
53º
Llama la atención el control de lobos y zorros. La
finalidad es clara “para extinguirlos se hacen cacerías”. Cada año, de
promedio, se matan 6 lobos y 15 zorros.
54º
Las colmenas se han reducido a la mitad en menos de 40
años, de 600 quedan 300.
55º
Los ganados, repartidos entre varios propietarios, no
permiten comercio. Hay que apuntar la diferencia entre el vacuno (300 cabezas)
sospechamos que de los señores de ganado de 40 años antes y sus descendientes,
aunque puede que más repartidos; el cabrío (500 cabezas) entre las de los
cabreros (con majadas en el terreno) y algunos que tienen pocas para su consumo
diario de leche; y el de cerda (100 cabezas) en el que muchas familias cuentan
con una o dos cabezas, a cargo del porquero del pueblo y recebados en el
Reboldo. No era gratuito, pero se beneficiaba de recursos comunes como ese
castañar, pagando la cuota que le correspondiera. Un listado de los cerdos
echados a montanera en el Reboldo en el año 1809 así lo confirma.
57º
Las alternativas que plantean para superar la crisis
del castañar es la plantación de moreras, con la finalidad última de favorecer
establecimientos para la seda y el comercio.
Por parte de las autoridades que solicitaban las
respuestas, una vez leídas, hacen sus observaciones:
- Necesita
la insaculación de oficios de justicia[19].
- Se
ocultan actitudes poco respetuosas: rondas, raterías, desenfreno de mozos.
- Un
poquito más de cuidado en los accesos alrededor del pueblo.
- Moderar
el lujo de las cofradías. Habla incluso de ruina de algunos vecinos[20].
- Deberían
plantar morales en vez de tanto frutal “inútil”. (no tienen en cuenta que es
para autoconsumo y beneficioso para su alimentación).
- Terrenos incultos comunes sería beneficioso repartirse (privatizándolos) para aumento de haciendas particulares, minimizando la decadencia actual. (Tampoco tienen cuenta en este apartado los aprovechamientos comunes que se obtenían de estos recursos).
A ello tendríamos que añadir la decadencia económica de algunas familias que apostaban casi todo su patrimonio a los castañares y que se resienten en el último tramo del siglo.
Por último, hay un cierto “pique” entre personas
pudientes. Fuera de este Interrogatorio, el escrito entre algunos vecinos para
poner dinero en la nueva construcción de la capilla mayor da a entender que
nosotros damos la limosna si fulanito hace otro tanto. Al final todos pusieron
la cantidad. Unos podrían más que otros.
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