Asistencia médica a inicios del 1800

 

 (Una excusa para acercarnos a los sanitarios de Jerte tras la quema)

Que la atención médica, incluida la primaria, ha cambiado a lo largo del tiempo es evidente.

Vamos a dar un salto en el tiempo, sobre doscientos años atrás, por medio de dos documentos:

1.     Referencias al médico titular de Jerte en los años posteriores a la quema recogidos de diferentes fuentes, especialmente de la partición de sus bienes entre sus hijos tras su muerte.

2.     El contrato entre el Ayuntamiento de Jerte y el nuevo médico titular, ya en 1828.

1. El médico que tuvo que lidiar con la situación de calamidad tras 1809 en nuestro pueblo.

El facultativo estaba pagado a escote entre los vecinos del pueblo, una especia de iguala, bajo el paraguas del Ayuntamiento que buscaba y comprobaba que el aspirante a cirujano titular estaba examinado y era apto para ese trabajo. Estas condiciones se verán en el siguiente apartado. Pero, ¿qué sabemos del médico en esos años?

·        En las cuentas del ayuntamiento de 1809 no aparece ninguna consignación para el médico del pueblo. Lo único referido a la sanidad es la cantidad de 138 reales y 20 maravedíes como “salarios de los subalternos de la Real Audiencia de Cáceres y Médico de epidemias”, en el apartado “Gastos eventuales y no fijos

·        En 1810, Fulgencio Berrocoso [1], natural de Jerte y ahora avecindado en Navaconcejo como consecuencia de la quema, mantiene sus fincas en Jerte y alega que no tiene que pagar los diezmos aquí porque está censado en Navaconcejo. Para ello se vale haciendo constar por el escribano que está incluido en el listado anual de vecinos para pagar al médico de Navaconcejo. Lo que confirma que eran los vecinos quienes de forma comunitaria contribuían al salario del titular.

[1] Curiosamente éste será el curador nombrado por Juan Crespo al invalidar la partición de los bienes de su padre, el médico Víctor María Crespo.

·        En las fechas que referimos, el médico de Jerte era D. Víctor María Crespo. Y sufre, como todos los vecinos, dificultades y necesidades. Está casado con María Ramírez, y provienen de la zona de Piedrahita. Su hijo Juan nace en Jerte en 1810, y Dionisia en 1814. La escasez de vivienda, el hacinamiento, la falta de recursos de los jerteños que al fin y al cabo eran quienes le pagaban, las epidemias, faltas de medios higiénicos, sanitarios y alimenticios… fueron inicialmente compartidos. María muere a finales de 1816, y es enterrada como “pobre” en el cuarto del medio, sepultura 17. Su marido simplemente paga la misa de cuerpo presente y la de aniversario. Muy poco para su posición. Viudo y con tres o cuatro infantes, se casa de nuevo, con María Arias. Con esta segunda esposa tiene otros cinco hijos. De forma que, en 1818 cuando muere Víctor María Crespo, médico titular de Jerte, todos sus hijos son menores de edad. El mayor, Juan, cuenta con 18 años, y es el que promueve que se revoque la partición hecha de sus bienes entre sus herederos. Justo por eso, por no tener edad legal y requerir de un tutor asignado por él. El documento consultado es una ida y venida de nombramientos de tutores, curadores, inventarios y tasaciones de los bienes, particiones y reparticiones, quejas y asignaciones que se alargan en el tiempo, generando gastos en unas economías mermadas, afectando al bienestar de los menores [2]. De alguna manera son consecuencias también de la quema del pueblo. Rita Crespo, una hija del primer matrimonio vivía en 1828 con su tía en la villa de Villanueva del Campillo, en Ávila. Se le asigna como curadora a Agustina Merinero y curador a Faustino Herrero, de esa localidad. Poco después muere Rita. Sus hermanos León y Juan nombran, respectivamente a Félix Méndez y el antes citado Fulgencio Berrocoso. Al conjunto de los cinco menores de María Arias y Víctor María Crespo se les asigna a Manuel Alonso Corcho, vecino de Jerte. Las partidas de bienes, raíces y muebles, deja ver la realidad posterior a la guerra de Independencia, la escasez de recursos, pero a la vez el fuerte impulso para cubrir las necesidades más básicas de vivienda habitación y útiles del hogar. Y, lógicamente, la vivienda y enseres del médico. Un repaso al inventario deja ver una posición holgada y privilegiada frente a la mayoría de jerteños, sólo al alcance de los más pudientes. Además de los útiles de su profesión, se encuentran algunas curiosidades. Tiene tres chocolateras, y en la lista de deudas se anotan 27 reales que debe al “chocolatero de Hervás”; las piezas frecuentes de cristal; las navajas de afeitar y sus correspondientes bacías de barbero, o las cortinas para ventanas. Sólo el listado del mismo merece la pena revisarlo y lo añado al final de esta entrada. Para curiosos.

[2] Las 159 páginas nos pueden dar una idea, cuando otros documentos de esta índole puede tener entre cuatro y diez páginas.

Antes incluso de fallecer el médico D. Víctor Crespo, el Ayuntamiento hace las gestiones para que un nuevo cirujano ocupe la plaza que está vacando.

Jerte, en plena reconstrucción, incrementando su población entre los que regresan y quienes acuden de primeras a trabajar levantando casas y laboreando el campo, necesita un nuevo médico titular. Aquí puedes conocer el contrato completo.

2. Escritura contractual entre el Ayuntamiento y el médico titular contratado en 1828.

Por su interés, es mejor leerlo detenidamente. Y no extrañarse de las condiciones particulares.

Membrete: (Sello 4º / 40 mrs. / Año de 1828)

“En la villa de Jerte a veinte y ocho días del mes de Febrero de mil ochocientos veinte y ocho los señores Ramón Montero, y Antonio Gallego Alcaldes ordinarios de ella, Cayetano Montero, y Agustín Beato regidores y Diego López síndico Procurador general los mismos que componen el Ayuntamiento y testigos que se expresarán dijeron: Que hallándose este Pueblo sin Zirujano para curar, sangrar y afeitar a sus vecinos por éstos se dio comisión y facultad a los expresados señores de Justicia los quales después de varias diligencias habiendo tratado con Don Vizente Serrato Zirujano titular y Partidario del Lugar de Candelario, con este se convinieron y ajustaron en el salario, tiempo y condiciones que se expresarán, cuyo trato ajuste y convenio ha sido aprobado y consentido por los mismos vecinos juntos en concejo público celebrado el día doce del corriente mes de Febrero, y acordado el otorgamiento de la correspondiente Escritura con expresión de las condiciones estipuladas para futura memoria y subsistencia de lo contratado: Por tanto, poniéndola en egecución, estando presente el espresado Zirujano Don Vizente Serrato otorga por su parte, que se obliga a asistir a los vecinos de esta villa de tal Zirujano, afeitar, sangrar, y curarlos sus enfermedades por tiempo y espacio de dos años contados desde el día del señor San Juan veinte y quatro de Junio de este corriente año hasta otro tal del venidero de mil ochocientos treinta por el presente salario en cada uno de cinco mil y quinientos reales, casa de valde,  conducción de trastos y la entrada libre de dos cerdos en la Montería del castañar revoldo de esta villa, bajo las calidades y condiciones siguientes =

1ª Que se le ha de pagar dicho salario por tercios y en cada uno la correspondiente cantidad por mano de la Justicia con quien se ha de entender =

2ª Que ha de afeitar en sus propias cassas por obligación bajo el mismo salario a los individuos del Ayuntamiento =

3ª Que, si se le ofreciese salir del Pueblo, para alguna apelación que le buscasen de otros Pueblos, se le ha de conceder licencia para ello, no haviendo en este enfermo alguno de cuidado =

4ª Que ha de tener obligación de afeitar en sus cassas a los vecinos que habiendo sido concejales quisieren gozar de esta conveniencia por el salario de quince reales en el año =

5ª Que las heridas de partes se le han de pagar por parte de los agresores además del salario =

6ª Que, a las amas y criadas de los vecinos, aunque sean forasteras, las ha de curar como a los Amos bajo del mismo salario =

7ª Que ha de ser libre de toda clase de contribución y se le han de guardar todas las prerrogativas que a todos los Zirujanos con Real aprobación se les guarda.

Y estando también resentes los espresados señores de Justicia y aceptando, como aceptan, esta Escritura que confiesan haver oído y entendido, otorgaron que para ella se obligavan y obligaron por su parte a pagar al espresado Don Vizente Serrato Zirujano los mencionados cinco mil y quinientos reales vellón en cada uno de referidos dos años que han de contarse desde el citado día veinte y quatro de Junio de este corriente año y cumplirá en otro tal día del venidero de mil ochocientos treinta pagados por tercios y en cada uno la correspondiente cantidad, y a cumplir y guardar las demás condiciones y calidades espresadas, y de avisarse mutuamente dos meses antes de cumplirse el tiempo estipulado para la despedida, o tratar de nueva escritura.

Y ambas partes, cada una por lo que le toca, cumplir obligaron sus personas y bienes havidos y por haver. Y dieron poder cumplido a las Justicias y Jueces de S. M. competentes para que al cumplimiento de lo susodicho les compelan y apremien por todo rigor de derecho, como por sentencia pasada en autoridad de cos juzgada, renunciaron todas las leyes, fueros y derechos de su favor con la general en forma, y lo firmaron los que supieron (a quienes doy fee conozco) y por el que no un testigo a su ruego, que lo fueron Antonio Sanchez, Ramón Sánchez y Francisco Méndez, vecinos de esta villa =

(Firmas de…)

Ramón Montero

Antonio Gallego

Cayetano Montero

Diego López

Vicente Serrato

Testigo a su ruego: Francisco Méndez

Ante mí Juan Sánchez.”

Ahora será mas fácil reconocer algunos objetos que se inventarían a la muerte de D. Víctor Crespo en 1828.

Cuerpo de bienes:

Casa de morada en la calle Abajo, 6750 reales

Huerto de tras la casa, 300 r.

Viña de las Malenas, 1200 r.

Castañar del Mingoandrés, 600 r.

Huerto perdido al Río, 20 r.

Muebles (y utensilios):

Baúl nuevo de carga, baúl viejo de carga, otro baúl negro, arca chica demediada, arca grande vieja, bufete de dos cajonesmesa pequeña de cocina, otra mesa mala, cuatro sillas grandes viejas, una silla pequeña, otra silla más chica, cuatro banquetas, el banco de cocina, la banqueta larga, las jamugas…

El brasero con su caja y badila, la caldera grande buena, el azufrador, el caldero de cobre demediado, el caldero amarillo, el caldero de yerro, la chocolatera grande, la chocolatera pequeña, la chocolatera de hojalata, la sartén grande, dos sartenes nuevas medianas, la sartén mediana del uso, la sartén más chica, el cazo chico, el velón pequeño, dos cucharas herreñas, el calentador de cobre, el asadero, las llares, el arrimador de yerro

El badil, la badila, las tenazas de la lumbre, dos candiles de hojalata, dos candiles de yerroseis barretas de cortinas, la azada buena, la otra azada buena, dos azadas demediadas, el zacho regador, el zacho más pequeño, el jocino, el segurón, el calabozo, la segureja de desmorrar, dos corvillos viejos, la zachuela mala, la zachuela con cogote, otra segureja de desmorrar…

El cubeto de 10 cargas, el baño pequeño, la artesilla buena, la artesilla mala, tres docenas de tablas de piso, tres docenas de estambres, puerta con goznes, puerta sin goznes, un cuartón, medio cuartón, puerta de mampara, la guitarra, el taburete nuevo, el taburete viejo, dos pares de banastas demediados, ocho tozones

Dos docenas de cintas, dos sábanas de lienzo, la sábana de estopa nueva, las cuatro sábanas de estopa del uso, dos sábanas viejas de estopa, la sábana de lienzo inglés con guarnición, la sábana de muselina con guarnición, dos almohadas de tela con faralar, la almohada de tafetán encarnado con faralar, cuatro almohadas de lienzo nuevas con guarnición, dos almohadas viejas de lienzo, dos fundas encarnadas con sus llenados de borra, dos fundas azules con sus llenados de borra, dos fundas malas con sus llenados, la funda mala con su llenado, dos almohadas viejas de tela…

La tarima de burrillas y tablas, otra tarima de tablas y burrillas, las dos tarimas de tablas y burrillas, la jerga de estopa demediada, la jerga de estopa mala, la otra jerga vieja, la jerga vieja, el colchón de estopa viejo con llenadura de borra, el otro colchón de estopa viejo con llenadura de borra, el cobertor blanco demediado, el otro cobertor blanco, el cobertor encarnado demediado, la manta de tramalino, la manta berrenda, la colcha azul vieja, la colcha manchega de colores, la colcha de indiana vieja, las dos delanteras de indiana viejas con faralar blanco, la delantera encarnada buena, la colcha blanca amantelada, la colcha amantelada con faralar, la colcha de indiana encarnada con faralar blanco, las dos tablas de manteles nuevos, las cuatro servilletas nuevas, la servilleta vieja, dos sábanas de lienzo, la sábana de estopa con pierna nueva en el medio, las vidrieras, la colcha de indiana antigua, dos cortinas blancas, la sábana de lienzo nueva, la almohada vieja,

El almirez, la espumadera, el paño de manos de lienzo con deshilado, el paño de afeitar con dos lienzos, el chaleco de terciopelo, el otro chaleco de terciopelo bueno, el pantalón de paño azul, la chaqueta verde, tres pares de calcetas nuevas, tres pares de calcetas viejas, el sombrero de hule apuntado, la chaqueta de lastica blanca, capa negra demediada, capa parda vieja, el guardapiés encarnado, el guardapiés de rapón verde, la cobija de franela con picos largos, la cobija de franela con cinta alrededor, la cobija blanca bordada, dos pañuelos blancos, el pañuelo francés, el pañuelo de seda, la pañueleta bordada, el jubón de Mahón, el jubón blanco, la camiseta de rapón francés, el guardapiés blanco, los zapatos de seda, la cadena para el pesquero, la cruz de cristal engastonada en oro, el cristo de plata, las tres santas de plata, la mantilla de envolver niños, los dos pares de medias de algodón, el par de medias de hilo, la plancha de planchar ropa, tres libras y media de hilado de estopa, dos cortinas encarnadas, otras dos cortinas de ventana,

El tostador, el tintero, la salvadera, la aceitera de hojalata, un farol de vidrio, la lamparilla de vidrio, un peso sin pesas, dos abanicos, el escalfador, el poco de yerro, los clavos nuevos, la soga,

La corona estrellada, los cuatro vasos de cristal de a cuartillo, dos vasos pequeños de cristal con ramos dorados, dos vasos más pequeños de cristal, dos vasos de cristal de medio cuartillo, el vaso chico de cristal con ramos blancos y otro más chico, la jarra de cristal con ramos dorados, la jarra de china, la jarra de Valencia, el vaso de medio cuartillo y dos más pequeños, el frasco de vidrio de a cuartilla, la castaña de vidrio, tres botellas negras, otra botella de vidrio blanca, la docena de ventosas de vidrio, la jarra blanca de Talavera, la jarra de Talavera, seis platos finos, dos medias fuentes finas, la almofía grande, la almofía chica, nueve platos de pedernal, dos platos de pedernal chicos, el plato azul, la salvilla azul, ocho tazas finas, tres medias fuentes del Puente, la almofía grande, la almofía más chica, dos platos, el baño de sangrar, el otro baño más chico, los otros dos baños más chicos, la docena y media de pucheros nuevos y viejos, tres pucheros nuevos del Arroyo, ocho cazuelas del uso, dos tazas nuevas de la Puente, cuatro pucheros grandes del Arroyo viejos, la olla vidriada de arroba, la olla vidriada de tres cuartillas, la olla vidriada de media arroba, la olla vidriada de a cuartilla, el puchero grande vidriado, dos pucheros grandes del Arroyo viejos, el aspador, las devanaderas, el ropero, el vasar, la cantarera, dos tablas de alcoba, la tinaja de once arrobas, la tinaja de ocho arrobas, la tinaja de tres arrobas, otra tinaja de tres arrobas, el colador de barro, la madera de la botiquilla, la puerta de la botiquilla, tres cestas de vergas, la banastilla redonda, la banastilla trapera, el espejo mediano, tres santos, el Ecce Homo, el cesto de pajas, el cesto de mimbres, el cesto grande de mimbres, otro plato de pedernal grande, dos cubiertos de estaño y dos tenedores de palo,

7 arrobas de tocino, 32 libas de chorizos, 32 libras de morcillas buenas, 8 libras de morcillas de patatas, tres lomos en manteca, la cuartilla de cochambre, el gorro negro para niños, otro gorro de colores,

La muestra de Relox, la muestra de Relox francés, el lancetero con cinco lancetas, el otro lancetero sin lancetas, seis navajas de afeitar, otras seis navajas de afeitar, la piedra de afilar las navajas, la bacía de metal, la bacía vieja de hojalata, la bacía de barro, las tres docenas de estambres, el estuche completo del oficio de Cirugía, el libro de Albéitar cavero, los libros de Cirugíacinco libros más de Cirugía, el paño de afeitar chico, el paño de afeitar con farandola,

Dos cerdos grandes, el guarrapo, ocho gallinas y un gallo,

Las alforjas, la viga de 14 pies, 90 adobes,

Deudas a favor del médico:

2024 reales “que se debían al difunto por los vecinos cuando falleció

340 que debe Pedro Cepeda, 24 Manuel González de la Pumariega, 191 Alonso López, 126 Juan de Castilla mayor, 115 que deben Pedro Moreno, Manuel Blanco y José González, 60 María Castilla, 29 Antonio García, 10 Francisco Méndez y 24 “que debe Agustín el tejedor por el tiempo que ha vivido en la casa

El montante total de sus bienes era de 16.327 reales, de los que 7.457 eran bienes raíces y 2.943 eran dineros que le debían.

Deudas, comunes y bajas.

En este apartado se incluyen las deudas que tiene el difunto con otras personas, los gastos del funeral y las dotes que aportaron sus dos esposas.

Como curiosidad de estas deudas, entre otras muchas personas, nos encontramos

·        50 reales “que se deven a la Pasiega Andrea

·        27 reales al chocolatero de Hervás

·        10 reales a Antonio Cuellar de la Mancha.

·        194 reales a la criada de la casa María Sánchez.

·        5 reales que se deven al Maestro de niños

·        12 reales “de réditos de un zenso que se pagan al convento de San Ildefonso de la Ciudad de Plasencia

·        392 reales “del Luto y lecho” que pertenece a la viuda.

·        Varias partidas al señor cura: 158 reales que le debe, más 230 de gastos del entierro…

·        4.789 reales que importa el Dote de María Ramírez primera mujer del difunto Dn. Víctor Crespo, y pertenecen a sus tres hijos

·        3.560 reales que importa el Dote de María Arias segunda mujer de dicho difunto que metió al matrimonio en hacienda, bienes muebles y un cerdo

El total de deudas, gastos y devoluciones ascendía a 11.567 reales.

Descontados las descargas, quedan de gananciales 4.760 reales. Mitad para la viuda, mitad para el difunto (en este caso sus herederos)

Podemos concluir que, aunque el médico se encontró con una situación calamitosa después de la quema, su posición social y económica le permitía cierta holgura familiar. El listado de los objetos que se inventarían en su casa nos hace imaginar que no es la casa normal de un labriego. Ni siquiera la de un hacendado. Pero que, con sutiles pinceladas, descubrimos esa guitarra que nos habla de su afición a la música, las tres chocolateras y la deuda al chocolatero, casi una medicina, los libros de cirugía, el instrumental quirúrgico básico y los de afeitar, las cortinas en las ventanas, un sinfín de recipientes de cristal, una ropa colorida y actual con notas de estilo francés, la variedad de ropa de cama y casa, la reserva de alimentos de la matanza… Todo ello, permite un viaje al Jerte de 1828, en plena reconstrucción, pujante y en desarrollo.

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